Tirado sobre el rústico piso de madera Leonardo temblaba de miedo, estaba totalmente desnudo y en sus nalgas y muslos se evidenciaban las huellas de castigo que su mistress le propinaba.
Ella sujetaba en su peque;a mano el grueso Latigo de cuero y plantada frente a su esclavo le miraba altanera y amenazante las piernas separadas en compas bajo su falda corta y andaba un par de botas de afilados tacones.
Era una mujer baja y robusta pero dueña de un cuerpo firme y bien delineado, era descaraamente seductora, perversa y altiva y ademas de someter a su esclavo a salvajes golpizas le tenia humillado forzandolo a complacerla oralmente despues de haber estado castigando durante horas.
!Patético cabrón hijo de puta! Rugió ella soltando otro severo latigazo sobre un muslo de su sometido esclavo.
Esto es lo que te hace falta Agregó Mistress aplicando esta vez media docena de latigazos sobre el hombre que encogido casi en posición fetal gemia y lloraba bajo el duro castigo.
Nooo no mas Mistress por favor no maaas ahhhhgggg... Las suplicas del esclavo no eran escuchadas por la tirana mujer quien solo se detenia por momentos y luego de caminar un par de pasos al rededor de él le aplicaba otra dosis de latigazos.
Finalmente despues de hacerlo revolcarse en el piso entre fustazos y gemidos Mistress tiro a un lado el latigo de cuero y se inclinó hacia su esclavo y amarrandolo por el largo cabello le jalo hacia arriba despiadadamente "De rodillas imbécil" Rugio ella el obedecio atemorizado y tembloroso, ella le obligo a echar la cabeza hacia atras de tal forma que la mirara directamente a sus fieros ojos cafes y sujetandolo firmemente por el cabello le solto con su mano libre una violenta cachetada.
Sigues pensando que no necesitas diciplina? Dijo ella mientras adelantando una de sus piernas la coloco entre las de él de tal forma que el tacon de su alta bota quedo restregando sus genitales.
No!! no querida no lo pienso así.... tu, tu tienes la razón...Empezo a decir él con voz temblorosa casi tartamudeando, pero ella le corto sus palabras con otra sonora cachetada.
Por supuesto que tengo la razón estúpido insolente, y escúchame bien imbecil... vuelves a protestar por la forma que te castigo y la próxima vez que use esta correa lo haré en tus pelotas, !Esta Claro?!.
Si querida entiendo... Dijo él angustiado al sentir la bota de su mujer presionar y restregar firmemente su entrepierna.
SI QUE!! Gritó ella pegandole con su peque;a mano una bofetada que casi le saca la sangre de la nariz.
Si Mistress, Gimió el...
"IMBECIL HIJO DE PUTA" Grito ella y agarrandole por las orejas le obligo a ponerse de pie.
Ya es hora de que aprendas a mostrar algo de respeto por tu Mistress moviendo hacia arriba una de sus piernas puso su rodilla en los testiclos de él. Le solto de las orejas y en medio de un gemido Leonardo cayo de rodillas ante esas imponentes piernas. "LAME MIS BOTAS" Grito ella soltadole otra salvaje bofetada.
Temblando de dolor y miedo el esclavizado hombre se hinco y empezo a lamer el frío cuero de las botas de aquella Mistress quien desde 4 meses atrás cuando empezaron a vivir juntos y lo sometio a despiadadas golpizas, penso que violenta y tirana mujer.
Mistress le miro altiva mientras una perversa sonrisa se dibujaba en su rostro. Tienes cinco minutos para vestirte y llevarme un té a la terraza dijo dando media vuelta y se alejaba de él.
Si Mistress... ya mismo voy. Dijo el pobre esclavo empezando a levantarse dolorosamente.
Te tardas un segundo mas y te doy otra golpiza ahora mismo dijo mientras salia de su cuarto. Leo se puso un pantalon y una camisa y se apresuro y salio a cumplir la orden de su Mistress, bajo las escaleras y luego de cruzar un largo corredor llego a la cocina donde se encontro con que no habia té, se sento frente a la mesa y le dio frio por que estaba descalzo su mente quedo en blanco.... pero el sonido de los tacones femeninos que se asercaban le hicieron volver en si
Ella llego, se dirigio a la tetera y empezo a servir las sobras del té y ella se enfurecio pero no dijo nada . Empezó a manosearle por sobre la delgada tela del pantalón, le sujetó posesivamente los genitales y apretandole un poco le obligo a mover un poco las caderas hacia atrás.
Ella lo manoseaba mientras mantenía la mirada desafiante sobre el quien fingia no asustarse y humillado terminaba de acomodar la bandeja de plata para las sobras del te de su Mistress, pues se dejaba manosear sumisamente por que sabía que si trataba de impedirlo seria azotado de nuevo con la temible fusta.
"No piensas decirle a nadie que te azote el culo con esta linda fusta?" Dijo ella de un grito altanero y retador y salio de la cocina...
trago saliva y se puso rojo.
Laura era realmente perversa y se deleitaba con la humillación de su esclavo... que piensas, te incomoda que te azote?... he mira como lo tengo !Por los huevos! y si se me antoja se los aprieto hasta que pida clemencia a gritos." Agrego ella desde la sala mientras esperaba.
Ella imagino apretando un poco los testículos de su esclavo si se atrasaba.
Mistress por favor! Dijo Leo en tono suplicante mientras escuchaba como ella se entretenía gritando rudamente.
Lo mejor que puedes hacer es traer inmediato ese té antes de que me encargue de tus huevos. resono en su cabeza los gritos de ella
Leonardo salio finalmente de la cocina, humillado y rogando porque mistress no le fuese a golpear más.
Leo entro a la sala con la bandeja ofreció las sobras del humeante té a su Mistress y a una seña de ella se arrodillo sumisamente a sus pies. Mistress soltó una carcajada y tomando la fusta le dio tres fustazos que le hicieron llorar... Sabes que debes callarte cuando una mujer tenga una fusta en sus manos le dijo ella. separa las piernas!! Rugió soltandole otro fustazo en la parte trasera de sus muslos. Casi llorando el obedeció y sintió la mano de ella apoderarse bruscamente de sus genitales.
Ya veremos si no aprendes a obedecerme... Dijo ella apretando y halando el pene de su esclavo
Quiero ver mis botas relucientes como un espejo, Dijo Mistress en tono frio.
El sabia que debia estar siempre preparado para lustrar su calzado, asique saco un pa;uelo del bolsillo trasero de su pantalon y empezo a brillar aun mas el reluciente cuero negro de aquellas botas de afilados tacones que tanto respeto le infundian. ella tenia las piernas cruzadas y el podia ver de reojo los imponentes muslos bajo la corta falda...
Fin Capítulo I
Esta pequeña introducción a esta historia muestra mi pasion por la literatura de Dominacion Femenina y muy especialmente por los relatos totalmente orientados a la supremacia de las mujeres, De hecho escribo esta que es mi primera historia, De hecho me encanta el avasallamiento, servidumbre y esclavitud de los hombres bajo la tirania de sus mujeres... Mistress
No hay comentarios:
Publicar un comentario